Coincidencia o no, cada cierto tiempo, el fútbol da señales de similitud con la vida, de ser una rueda igualita a la de la vida. Si hasta un tronco que no le pegue a la pelota ni adentro de un ascensor podría darse cuenta.Ejemplos hay varios, como cuando algún diario amarillento (o blog amarillento) se mofa de un futbolista que fue hallado emborrachándose y, por una indescubrible casualidad, al ratito hay otro caso similar que se destapa. Pero esta vez no se trata de alcohol.
La última historia contada en este espacio fue sobre el machito ruso Andrei Arshavin y resulta que al día siguiente el diario "Mundo Deportivo" dio a conocer una información que podría entrar perfectamente en esa órbita: la camiseta reserva del Barcelona para la temporada 2009/10 será de un juguetón color rosado.
Sí, el Palermo y los peruanos de Sport Boys tienen camisetas oficiales de ese tono, generalmente asociado a las mujeres o a los gays. Y la Juventus, el Alavés, el Sevilla y el Benfica también alguna vez ocuparon el color chillón, con el que ciertos padres suelen vestir a sus hijas recién nacidas.
Sin embargo, lo del Barcelona es para elogiar en tiempos en que cabezas duras como el talentoso Arshavin creen que el mundo sólo se divide entre rudos y frágiles damas. Más aún si el anuncio se hizo justo el fin de semana en el que los catalenes presentaron la primera barra gay del club y de todo el fútbol hispano.
¿Acaso al hombre que le gusta otro hombre no le puede también atraer el fútbol? Si tu respuesta es negativa, deberías tomar el teléfono y pedir hora al loquero. Es como que a mí, que me encantan las mujeres, particularmente mi novia, no me pueda gustar la danza.
El punto más valorable en lo del Bracelona es que, en una época donde se supone que está de moda hablar sobre no discriminar, el club tomó la delantera no sólo para luchar contra el racismo, sino que también sobre la homofobia, obligando a sus jugadores a lucir una prenda bien poco agraciada y que, de manera irremediable, les hará ganarse gratuitamente muchas de esas bromas desgastadas, añejas y pasadas a naftalina.
(La camiseta de la foto es sólo un montaje de Elblaugrana.com)
